De mis notas, 3 de octubre del 2017, 19 años.
Papá,
Te amo, te extraño, me haces una falta grande. Quiero que sepas que estoy bien, que estoy viviendo cosas increíbles. Conociendo culturas y encontrando momentos que jamás olvidaré.
Todos los días pienso en ti. Me acuerdo, te siento. Pero estoy bien, sabiendo que estás en un lugar esperandome. Luchando y viviendo. Viviendo, una palabra que muchos no entienden. No vivir por vivir, sino disfrutar el placer de estar vivo. De como tú un día me dijiste: Despertar y ver un amanecer es un regalo de Dios para hacerlo bien cada día… Para respirar un nuevo aire, para sentir cosas nuevas. Y para darse cuenta que hay que dejar ir cosas que ya son viejas y pasadas.
Papá disfruta tú vida. Porque es tuya, porque te amas, porque amas a tus hijos. A veces la vida nos desvía, nos pierde. Pero si tu no pierdes el enfoque de por qué estás vivo, porque quieres despertar cada día y luchar. Jamás te vas a perder. Y claro, si te llegas a perder, te volverás a encontrar con tu razón por vivir y por ser feliz.
Nunca dejes de luchar y de saber que la vida es siempre buena, solo tenemos que verla con otra perspectiva.
Te amo y te extraño
Tu hija, Ana Pao