De mis notas, 8 de mayo de 2016, 17 años.
Sé fuerte, a pesar de quien te quiera tirar, no lo permitas. Sigue adelante. Yo sé que hay gente a la que quieres, ellos también saldrán adelante. Deja de frenar tu vida y de poner tu bienestar en esa situación. No dejes que nadie te lastime, ni que te tire, ni afecte tu manera de estar o de ser. Sé tu mismo, nunca permitas que nada ni nadie te intente lastimar o reprimir, pero si lo hacen, y no tienes la fuerza o el apoyo de pararlo; aguanta. Sé fuerte, ya que todo se acaba. Y lo que se paga, se paga.
No le desees el mal a nadie, ya que la única persona que se lastima y quema eres tú. Ten la valentía y fuerza de cambiar tu carácter, de lograr mejorar como persona, de olvidar los problemas que tienes con los demás y perdonarlos sin tener que reprimirlos. Como lo hacen contigo. Evita reprimirlos, para luego arrepentirte de lo que hiciste. Más bien perdona, justo cuando más te duela bajar la cabeza o dar un abrazo, pide perdón. Ya que el sentimiento de paz después de eso es lo mejor que puedes sentir.
Es duro aceptar algo, yo lo sé, pero no hay mejor sentimiento que el sentir que te arrepentiste y lograste romper tu orgullo. No tengas miedo de cambiar y de verte vulnerable. Atrévete a demostrar sus sentimientos. La persona más valiente es quien sabe que todos somos vulnerables en un punto y lo acepta sin miedo.
Arte: El Ancestro, 1965, Leonora Carrington.
